En el sueño mas profundo,
despertado por sonidos inaudibles,
bajo la lluvia,
que cae en los grandes edificios,
destinados a caer,
el sonido de un carro,
me hace caminar,
miro las humedas calles,
crujiendo,
bajo el sonido de un carro,
que nunca estubo aí,
la realidad desfragmentada,
bajo truenos de fantasia,
entre mas fuerte lo oigo,
mas cae la lluvia,
tratando de alejarme,
bajo realidad que me confunde,
y fantasia que me despierta,
en contra de amores y desamores por igual,
a favor de castidad y climax a la vez,
con la luna amenazante,
casi ocultada por nubes blancas y negras,
como aquellas que recorrian mi corazon,
cuando no era mas que un pobre poeta,
que olvido amar,
que nunco estubo en verdad feliz,
que nunca pudo disfrutar de la amistad pura,
sino espejismos alegres,
pero nunca lo suficientemente reales,
como aquella lluvia que nunca callo,
aquellos truenos que nunca sonaron,
y como aquel carro que nunca estubo,
la luna brillante,
y las estrellas invisibles,
tanto como para olvidar?
nadie supo lo que le paso al pobre poeta,
con la vista nublada,
que nunca disfruto de lo que el resto se alegraba,
que nunca pudo ver mas alla de las nubes.
en un solo segundo, todo calma,
y el alma muerta del pobre poeta,
que nunca pudo amar,
desperto,
para acompañar el cuerpo vacio,
de aquel poeta enamorado,
y en un solo segundo,
los dos fueron uno,
y los dos se complementaron,
para porfin,
ver con ojos de verdad,
dejaron de ver la lluvia, de oir los truenos,
y olvidaron los truenos,
por una luna que brillo mas que nunca,
y desperto al poeta del sueño,
haciendolo saber que de alguna forma nada paso,
pero en el corazon y las almas,
donde solo la verdad puede entrar,
se encontraba el secreto,
de que talvez no fue un sueño.
JUAN
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